Jue. Abr 3rd, 2025

La diarrea es el aumento del número de deposiciones diarias y el cambio de consistencia, de formadas a líquidas. Esto puede ser causado por virus, bacterias, parásitos o toxinas.
El efecto que tiene esta enfermedad es la pérdida de agua del organismo, y el riesgo, la deshidratación. La diarrea, en general, no tiene otros riesgos, y si un niño puede recibir tanta agua como la que pierde no debiera deshidratarse.
Sin embargo, en las primeras horas las diarreas se acompañan de vómitos que dificultan la ingestión de agua y en este período corre el riesgo de deshidratación. Esta se nota porque produce decaimiento, sequedad de las mucosas (boca y lengua seca) ojos hundicos, llanto sin lágrimas , falta de emisión de orina.

¿Qué hacer?

Dar a su hijo abundantes líquidos, pero en pequeñas cantidades, (cucharaditas) y frecuentemente (cada 5 a 10 minutos), de tal manera de vencer o evitar el vómito. Si éste se produce, esperaremos algunos minutos e insistiremos con las cucharaditas de agua. Idealmente el agua debe ser cocida y azucarada ya que el azúcar favorece la absorción del agua. Una alternativa excelente son las soluciones de sales hidratantes que no son otra cosa que sales, similares a las que se pierden en las deposiciones, lo cual es una ventaja. Existen varias fórmulas de hidratación oral que se preparan diluyendo los sobres en agua hervida según las instrucciones del producto. Las más recomendadas son aquellas con concentraciones de sodio (Na) 70 a 90 miliequivalentes por litro. Si no las consigue, use cualquier fórmula.

No se preocupe si el niño no se alimenta, el riesgo de la deshidratación es lo más importante y una vez que se venzan los vómitos el niño podrá alimentarse nuevamente. Una vez que el niño tolere el agua o sales hidratantes y no vomite, reinicie la alimentación con su leche habitual (pecho o mamaderas) en pequeñas cantidades hasta saber que la tolerará. Posteriormente agregue las sopas o comidas habituales, evitando sólo alimentos como las frutas o verdudas crudas, caramelos, chocolates y aliños como mostaza, ketchup o cecinas y condimentos.

Además de lo anterior, siga dando abundante agua cocida o sales hidratantes diluidas. En casos excepcionales hay que agregar antibióticos o antiparasitarios, los que debe recetar el médico. Si la diarrea es muy violenta, con fiebre, deposiciones con sangre o mucosidades con pus, llame a su médico o lleve a su hijo al centro de urgencia más cercano.

Igualmente si cree que su hijo está deshidratado debe llevarlo a un centro de salud para colocarle suero y recuperarlo. Recuerde los síntomas de deshidratación mencionados, y sobre todo si Ud. ve que el niño elimina más deposiciones y vómitos que el agua que Ud. administra, su hijo se va a deshidratar muy pronto.