Existen ruidos respiratorios, en los niños, que al aumentar o cambiar por secreciones u otras circunstancias son audibles al exterior y alertan a los padres sobre la presencia de alguna anormalidad respiratoria.
Silbidos al pecho:
Es la expresión de la obstrucción de los bronquios que se da en la bronquitis obstructiva, (bronquiolitis) o asma bronquial en los niños mayores. Se caracteriza por un silbido fino (gatito) que suena especialmente en la espiración (al botar el aire) también se puede acompañar de ruido como el de «hervir agua», por secreciones sueltas en los bronquios.
Estridor laríngeo:
Otro tipo de respiración ruidosa es la que produce la laringitis obstructiva y en la epiglotitis. Este es un ruido más grueso y de tono más bajo. Suele acompañarse de una tos ronca (perruna) y el ruido es de preferencia al entrar el aire en el pulmón (fase inspiratoria). Generalmente la dificultad respiratoria que lo acompaña se caracteriza por hundimiento de la zona sobre las costillas, asi como también entre y bajo las costillas. Igualmente que en el caso anterior su aparición debe hacer llamar al médico.
Estridor nasal
Algunos niños (especialmente pequeños: recién nacidos y lactantes ) con obstrucción nasal presenta un ruido ubicado en la cara del niño y con la clara explicación de una nariz obstruída o abundantes secreciones nasales. Si la explicación de las secreciones y obstrucción nasal no le parece clara, llame a su médico.