Jue. Abr 3rd, 2025

Son infecciones virales de las vías respiratorias superiores que causan síntomas menores como fiebre baja y de corta duración, obstrucción nasal, estornudos, congestión de ojos y garganta y posteriormente tos.

Hacemos diferencia con las infecciones virales más intensas como las por virus influenza o adenovirus que producen fiebre más elevadas y prolongadas, mayores molestias generales y tos de mayor intensidad y duración. Las molestias para su niño además de la fiebre serán de obstrucción nasal, de oídos y nariz y dolor de garganta y cabeza. Ocasionalmente «tirones» de oídos.

¿ Cómo tratarlo ?

Recuerde el cuidado del resfrío común debe hacerse «con la receta de la abuela» calor de hogar, muchos líquidos (limonadas) a tomar y reposo en la casa.

Para las molestias generales es útil usar paracetamol que quita los pequeños dolores y la sensación de malestar general ¡No use aspirina! En los niños bajo los 8 meses de edad, están contraindicados los descongestionantes por vía oral.

Para aliviar la obstrucción nasal limpie la nariz con una pequeña mota de algodón humedecida en agua con sal (media taza de agua hervida más un pellizco de sal) o bien suero fisiológico que se vende en farmacias. Puede dejar caer una gota de este suero antes de cada aseo en cada fosa nasal. Limpie una a la vez ya que si aplica las dos gotas en forma simultánea va a ahogar al niño.

En los niños mayores puede usar descongestionantes por vía oral, ¡pero sólo de noche!, momento en que aumenta la congestión e interfiere con el sueño. No use jarabes o gotas inhibidoras de la tos (con codeína).

La tos es un reflejo por el cual el bronquio elimina las secreciones y si éstas se acumulan en el bronquio, dificultan la respiración y sirven de caldo de cultivo para infecciones por bacterias.

Puede usar jarabes espectorantes que licúan las secreciones aumentando su contenido de agua y haciéndolas más fáciles de eliminar con la tos. Los más usados contienen ambroxol o derivados de acetil cisteína. Si la fiebre es elevada (más de 38,5ºC) o dura más de tres días o el niño presenta otros síntomas fuera de los descritos, como dificultad para respirar, dolor de oídos o dolor de cabeza, llame a su médico e infórmelo.