Jue. Abr 3rd, 2025

En ciertas ocasiones el niño puede decir que le cuesta tragar y Ud. verá que además está resfriado o tiene algún síntoma de que tiene una inflamación de la garganta.

En general es un síntoma banal y pasajero. Sin embargo existen otras situaciones en que la disfagia puede significar un problema serio.

En estos casos el niño además tiene otros síntomas como fiebre alta y mucho decaimiento y dificultad para respirar, o tos ronca, como en el caso de la epiglotitis o abceso paraamigdaliano.

La inflamación hace contraer los músculos de la deglución y el niño no puede tragar o le resulta muy doloroso. Ambas enfermedades son graves y en el caso de sospecharse necesitan de la evaluación médica inmediata.

Debemos recordar que los niños pequeños que no pueden indicar donde les duele llorarán en forma contínua, evitarán alimentarse y se colocarán muy salivientos, eliminando por la boca la saliva que habitualmente tragan. Del mismo modo si el problema para tragar es brusco y se acompaña de una reacción urticarial con dificultad respiratoria (reacción anafiláctica ). Igualmente se trata de una emergencia inmediata.

Casos más raros, pero que pueden ocurrir es la presencia de cuerpos extraños en la garganta que puede incrustarse y originar una inflamación con dolor y dificultad para tragar (por ej: huesos de pollo o espinas de pescado) o por haber, el niño, tomado una sustancia corrosiva y tener herida la garganta y el esófago. En estos debe tratar de buscar la causa de tal molestia antes de llamar al médico.

Si su hijo está salivoso en exceso, irritable, febril, muy decaído y tiene dificultad respiratoria y tos ronca o afónica debe llamar a su médico de inmediato o al servicio de atención de urgencia a domicilio según sea el caso.