Como todos los accidentes las heridas por objetos punzantes son frecuentes en el niño. Estas ocurren con mayor frecuencia en el campo o durante vacaciones en que el niño se enfrenta a situaciones nuevas.
Las espinas y astillas habitualmente son superficiales y pueden ser extraidas con una pinza fina después de desinfectar la piel, traccionando en el sentido contrario del que entró para no quebrarla. Si la espina ha entrado profundamente en tejidos firmes como los de articulaciones puede costar mucho sacarla y en el intento dejar parte de ella en el paciente.
Por otra parte la espina o astilla puede haber llegado a la articulación y producir una infección. Si está muy profunda en la articulación o dejó partes quebradas en el interior de la piel el cuerpo extraño deberá ser extraído quirúrgicamente y el niño recibir tratamiento antibiótico. Si el resto de espina es muy pequeño y está muy superficial, saldrá con el crecimiento normal de la piel. Si Ud. descubre la espina después de varios días y ya esta infectada, lleve de inmediato al niño al servicio de urgencias. Recuerde que si el objeto incrustado es grande y han pasado más de 5 años de que recibió la vacuna antitetánica, deberá recibir un refuerzo en esa ocasión. Solicítelo.