Vie. Abr 4th, 2025

Los vómitos son un síntoma frecuente en los niños a cualquier edad, más frecuentes en los más pequeños.

Habitualmente son inespecíficos, lo que significa que no indican necesariamente que el problema es digestivo. Existen sí vómitos de características especiales y que también tienen una significación especial.

Además de que el vómito significa enfermedad tiene el agravante que impide que el niño se alimente o reciba agua necesaria para su hidratación, especialmente cuando además existe diarrea. En estos casos dele al niño agua o sueros hidratantes en pequeñas cantidades (cucharaditas de las de té) frecuentemente (cada 10 a 15 minutos). Si el niño vomita, espere algunos minutos e insista sin descorazonarse.

No lo alimente durante las primeras 24 a 36 horas, aún si el niño lo pide. En ese momento inicie la alimentación con alimentos basados en hidratos de carbono (tallarines, galletas, jugos y bebidas sin gas). Si además de los vómitos el niño tiene mucha fiebre o está muy decaído o tiene otras dudas consulte con su médico. Existen algunos vómitos que por sus características especiales hacen sospechar alguna enfermedad especial.

Vómito explosivo
Se llama así al vómito sin náusea que «explota» inadvertidamete. Sugiere aumento de la presión dentro del cráneo: meningitis, hemorragia intracerebral, tumor intracerebral. En todo caso debe acompañarse de otros síntomas como fiebre y rigidez de nuca en la meningitis o compromiso de conciencia en la hemorragia cerebral. El vómito explosivo puede ser visto en el recién nacido en la obstrucción del píloro que ocurre entre el 15º a 45º día de vida. Hay que estudiar y operar. Llame a su médico.
Vómito porráceo
Es el vómito de la obstrucción intestinal. Su contenido es café oscuro como borra de vino. Indica obstrucción del intestino por alguna inflamación o torsión intestinal. Indica estudio y solución urgente de la causa, lleve la niño a un servicio de urgencia.
Vómito con sangre
En este caso la sangre se puede identificar como tal. Puede venir de sangre deglutida desde una herida en el pezón en el recién nacido que se alimenta al pecho, o de un sangramiento nasal por deglución de sangre al estómago. En algunos casos de vómitos muy repetidos se producen pequeñas heridas en la unión del esófago con el estómago que dan pequeñas gotas de sangre. Sólo indican vómitos repetidos.