¿Qué es el Ántrax? Es una enfermedad infecciosa aguda causada por una bacteria llamada Bacillus anthracis. El Ántrax afecta comúnmente a animales vertebrados salvajes y domésticos (ganado, ovejas, cabras, camellos, antílopes, y otros hervíboros), pero también puede afectar a humanos cuando se exponen a animales infectados o tejidos de animales infectados.
¿Cómo se transmite el Ántrax?
El Ántrax humano tiene tres formas clínicas: Cutánea (resulta de la introducción de la espora a través de la piel). La mayoría de las infecciones del Ántrax ocurren cuando la bacteria entra a través de una cortada o abrasión de la piel, como cuando se manipula lana contaminada, y piel o productos de pelo (especialmente pelo de cabra) de animales infectados. Inhalación (es a través del tracto respiratorio) Gastrointestinal (por ingestión). Las esporas del B. anthracis pueden vivir en la tierra por muchos años, y los humanos pueden infectarse con Ántrax al manejar productos de animales infectados o por la inhalación de las esporas provenientes de productos de animales infectados. El Ántrax también puede contraerse al ingerir carne poco cocinada de animales enfermos.
¿Cuáles son los síntomas del Ántrax?
Los síntomas de la enfermedad varían dependiendo del tipo de exposición, pero usualmente surgen en un lapso de 7 días. Cutánea: La infección en la piel comienza como una pequeña hinchazón parecida a la picada de un insecto, pero que de 1-2 días se convierte en una vesícula y luego en una úlcera sin dolor (con un diámetro de 1-3 cm) de color negro en el centro. Las glándulas linfáticas en las áreas adyacentes pueden hincharse. Aproximadamente el 20% de los casos cutáneos que no son tratados resultan en muerte. Las muertes son raras con la apropiada terapia antimicrobiana. Inhalación: Los síntomas iniciales pueden ser semejantes a los de la gripe común. Después de varios días los síntomas pueden progresar hasta causar problemas respiratorios graves. La inhalación del Ántrax es usualmente fatal. Gastrointestinal: Puede surgir luego de consumir carne contaminada y se caracteriza por la inflamación del tubo intestinal. Síntomas iniciales de náusea, pérdida de apetito, vómito, y fiebre seguidos de dolor en el abdomen, vómito de sangre y diarrea intensa. Este tipo de infección resulta fatal del 25-60% de los casos.
¿Es contagioso el Ántrax?
El contagio del Ántrax de persona a persona es extremadamente raro. ¿Se puede prevenir la infección? En los países donde el Ántrax es común y los niveles de vacuna de los animales son bajos, los humanos deben evitar comer carne que no ha sido debidamente cocinada. También existe una vacuna contra el Ántrax (distribuida por BioPort Corp.) y cuya efectividad ha probado ser de un 93%. CDC El ántrax, una «peste siberiana» bien conocida en Rusia Rusia tiene profundo conocimientos sobre la enfermedad del ántrax, la «peste siberiana» de la que la Unión Soviética desarrolló una variedad extremadamente peligrosa que causó al menos 68 muertos en 1979, tras una fuga accidental en un laboratorio militar de los Urales. Los laboratorios rusos disponen de «todos los tipos de cepas (de ántrax) para producir las vacunas necesarias», y están dispuestos a ayudar a Estados Unidos, declaró el ministro de Sanidad ruso, Yuri Chevchenko. En Estados Unidos 13 personas se han contaminado hasta ahora, una de las cuales murió, en lo que podrían ser actos de terrorismo biológico. Durante la guerra fría, la Unión Soviética desarrolló un amplio programa de guerra biológica. El biólogo Alexei Yablokov, que dirigió entre 1992 y 1996 la comisión de ecología del Consejo de Seguridad ruso, confirmó a la AFP que Rusia continua sus investigaciones con fines «defensivos», y dispone de una gran «colección» de cepas de la enfermedad. Antes de los atentados en Estados Unidos, el 11 de septiembre, el Pentágono subrayó el 4 de septiembre la necesidad de intensificar la investigación en este campo, después de que la revista Vaccine anunciara en 1997 de que Rusia había desarrollado una nueva cepa de ántrax, de una virulencia nunca vista. Al parecer, un bacilo de este tipo fue el causante de la catástrofe llamada «Chernobil biológico» (en referencia al grave accidente nuclear ocurrido en que se produjo en 1979 en Sverdlovsk, en la región de los Urales. Una fuga accidental del bacilo, dotada de un vector extremadamente volátil, mató a 68 personas, según un balance oficial, aunque la prensa norteamericana habló de hasta mil víctimas. Las autoridades soviéticas atribuyeron la epidemia a una «maniobra de diversión» de Estados Unidos, y también a una forma natural de la enfermedad del ántrax, que es endémica en Rusia. Esta enfermedad propia del ganado, pero contagiosa para el hombre, era frecuente en Rusia hace un siglo, y aún hoy afecta anualmente a entre cinco y 30 rusos. Según cifras oficiales, el año pasado hubo 19 casos. Un tránsfuga ex soviético que pasó a Occidente en 1992, y que era el segundo máximo responsable del programa de guerra biológica de la Unión Soviética, Kanatjan Alibekov, confirmó que la catástrofe de Sverdlovsk tuvo su origen en uno de los laboratorios secretos que participaban en dicho programa, que se llamó Biopreparat. Alibekov, que ahora vive en Estados Unidos, afirmó que Rusia continuaba parte de sus investigaciones en este campo, y que sus investigadores, mal remunerados, ofrecían sus servicios al mejor postor. El senador norteamericano Ted Kennedy se mostró favorable, a principios de este mes, a una mayor cooperación con los rusos, «a fin de que controlen sus materiales, y a sus científicos que recorren Oriente Medio». Moscú ha desmentido siempre haber proporcionado medios de guerra biológica, en especial a Irak. Por su parte, Alexei Yablokov excluyó en declaraciones a la AFP que los bacilos utilizados en Estados Unidos sean de origen ruso, ya que «este tipo de investigaciones está muy bien protegidos». Sin embargo, estimó que los terroristas podrían haber empleado bacilos provenientes de antiguos laboratorios soviéticos situados en repúblicas de Asia Central, como Kazajstán. Expertos norteamericanos descubrieron recientemente bacilos de ántrax en instalaciones científicas de esa república ex soviética. El ministerio kazajo de Relaciones Exteriores desmintió inmediatamente que los terroristas hayan podido utilizar material biológico procedente de su país, y consideró «infundadas» dichas informaciones. AFP