El niño no debe ser castigado físicamente ¡Nunca !.
Las razones para esto es que cualquier destrozo que ellos hacen, no lo hacen por cometer una maldad.
Piense que los daños en adornos o muebles son producto de su curiosidad y torpeza en el manejo de sus manos y miembros en general.
Si el niño rompe un objeto valioso la culpa es de los adultos que lo dejaron a su alcance y no debe ser castigado por ello.
Por lo demás, como se explica en otra parte, el manejo de las rabietas no incluye el castigo físico, el que más que evitarlas las incentiva al ofrecer al niño lo que busca.
Por último, la persona más respetada y querida del niño son sus padres y si ellos lo castigan por algo que no entiende y no piensa que esté mal, nunca confiará en ellos para otros propósitos.
Existen otros mecanismos para evitar o desincentivar conductas no deseadas, como el decírselo y mostrarles disgusto y falta de contacto social cada vez que los niños tengan una conducta inadecuada.
Por otra parte una vez que el niño haya vuelto a la normalidad, y reconocido implicita o explícitamente su error, ofrecerle el apoyo y el afecto que se le había privado hasta entonces.
No existe un interés más importante para el niño pequeño que el contacto y las demostraciones de afecto de sus padres.
Estos pueden ser los estímulos más importantes para regular la conducta del niño.
Si alguna vez se siente atraído para castigar físicamente a su hijo espere algunos segundos y considere los argumentos anteriores. Posiblemente no lo hará.
Tampoco use equivalentes al castigo como zamarreos o agitaciones bruscas que pueden ser más peligrosas que el dar una palmada o pellizco. Estos sacudones pueden causar hemorragias intracerebrales al niño, que lo pueden incluso llevar a la muerte.
Si pese a todo lo anterior Ud. se siente tentado a castigar físicamente a su hijo y no lo puede evitar, consulte con su médico, pues puede necesitar Ud. apoyo sicológico o un descanso para disminuir su ira y agresividad.
Asi como los padres no deben castigar a sus hijos menos deben hacerlo cuidadores o profesores. Comunique a los responsables y cuidadores de su hijo de su política sobre el castigo físico.