Es una erupción de la piel característica de la adolescencia, como otras alteraciones de esta época, pasa con ella.
Se trata de la obstrucción de las glándulas sebáceas y folículos pilosos de la piel con la formación de pequeños volcancitos en cuya cabeza hay un punto de pus.
Habitualmente se presenta de preferencia en la cara (frente) hombros y espaldas.
Las irritaciones que producen el rasquido y el apretarse las lesiones puede originar infecciones más graves, como los forúnculos y celulitis, que necesitarán tratamiento indicado por un médico.
Para disminuir las espinillas o acné, lave el cuerpo con jabón o champú exfoliante y agua muy caliente (evitando quemarse) para dilatar los poros de la piel y dar salida a los tapones sebáceos que obstruyen las glándulas. El peróxido de benzoilo al 5% tiene el mismo efecto, en ayudar a la exfoliación de las capas superficiales de la piel y destapar las glándulas.
Aplique la loción una vez al día, por la noche, y dúchese en la mañana. Evite el tocarse, apretarse y rascarse las lesiones.
Si alguna de las lesiones se infecta y se torna grande y dolorosa, aplique ungüento antibiótico dos o tres veces al día. Si aún así no mejora y parece aumentar, llame al médico.
Probablemente le recetará antibióticos para la infección. Si con las medidas anteriores no mejora el acné, llame a su médico o tome una hora con un dermatólogo para el tratamiento de su enfermedad.