Comportamiento y reflejos del recién nacido
Algunos movimientos que son normales en el recién nacido son temblores (tiritones) del mentón (especialmente cuando llora), hipo (después de alimentarse,) respiración periódica (una fase rápida seguida por una pequeña pausa y luego respiración lenta), saltos bruscos únicos mientras duermen y estornudos.
El salto brusco con movimiento de los brazos primero hacia adelante y luego cerrándolos hacia la línea media se llama reflejo de Moro y desaparece después del tercer mes.
Los ruidos de atoro con ruido de tono alto poco después de alimentarse indica regurgitación que es normal hasta cierto punto, pero puede llegar a ser peligrosa. Consulte a su médico. Entretanto disminuya el tiempo durante el cual alimenta al niño y compense ese menor tiempo con una mayor frecuencia.
Cualquier otro movimiento, sobre todo si es mantenido, asi como la falta absoluta de ellos (atonía) estando el niño despierto debe hacer que se consulte telefónicamente al médico. Si el niño cambia de color y no tiene movimientos respiratorios deberá recurrir a la reanimación básica. (ver) y solicitar la asistencia de un sistema de urgencia domiciliario.
Existen varios rasgos en la conformación del niño recién nacido que Ud. puede considerar anormales y que tienen una explicación normal.
En las situaciones anteriores hemos citado frecuentemente la posibilidad que el niño accidentado presente un paro respiratorio o cardiorespiratorio.
La necesidad de recibir una vacuna antitetánica de refuerzo en situaciones de una herida, depende del tipo de herida (si hay o no propensión al tétanos) y del estado de inmunización de su hijo.
Los cuerpos extraños ingeridos por los niños son con los que el juega o se entretiene. Las monedas y bolitas (canicas) entre ellos.
En general los traumatismos oculares son difíciles de evaluar en gravedad por un lego. Es por eso que independientemente de su aspecto, sangramiento o dolor que refiera el niño, es conveniente que a la brevedad sea examinado por un médico especialista.
Los accidentes y golpes en la cara producen con frecuencia moretones y hemorragias de nariz. En la mayoría de los casos no se presentan fracturas, pero, si éstas se presentan es difícil de comprobarlas en los primeros momentos.