Refuerzo de vacuna antitetánica en una herida
La necesidad de recibir una vacuna antitetánica de refuerzo en situaciones de una herida, depende del tipo de herida (si hay o no propensión al tétanos) y del estado de inmunización de su hijo.
Todas las heridas por punción y todas las cortaduras (interrupciones de la continuidad de la piel) causadas por un objeto sucio presentan riesgo de tétanos. Las cortaduras con un cuchillo limpio, un pedazo de vidrio, etc., no son heridas con propensión al tétanos.
Tampoco lo son las quemaduras o raspaduras leves porque estas lesiones son tan superficiales que tienen exposición adecuada al aire. Las bacterias que causan el tétanos sólo pueden multiplicarse si están localizadas en una herida profunda, donde no haya aire.
Los cuerpos extraños ingeridos por los niños son con los que el juega o se entretiene. Las monedas y bolitas (canicas) entre ellos.
En general los traumatismos oculares son difíciles de evaluar en gravedad por un lego. Es por eso que independientemente de su aspecto, sangramiento o dolor que refiera el niño, es conveniente que a la brevedad sea examinado por un médico especialista.
Los accidentes y golpes en la cara producen con frecuencia moretones y hemorragias de nariz. En la mayoría de los casos no se presentan fracturas, pero, si éstas se presentan es difícil de comprobarlas en los primeros momentos.
