Químicos en los ojos
Si bien son poco frecuentes dentro de los traumatismos oculares de los niños, puede ser graves y producir daño importante a las estructuras oculares y llevar a la ceguera.
Se debe realizar de INMEDIATO una copiosa irrigación, del ojo. Usar simplemente agua corriente, si no se dispone de suero fisiológico. Evertir los párpados para irrigar las estructuras más escondidas y eliminar toda partícula extraña o suciedades. Continuar la irrigación por al menos 30 minutos. Luego todo paciente debe ser evaluado por un oftalmólogo.

En general los traumatismos oculares son difíciles de evaluar en gravedad por un lego. Es por eso que independientemente de su aspecto, sangramiento o dolor que refiera el niño, es conveniente que a la brevedad sea examinado por un médico especialista.