Enfermedades originadas por la exposición aguda al sol y calor.
Las enfermedades ocasionadas por el calor y
exposición al sol, son frecuentes pero poco reportadas. La enfermedad por calor
y exposición al sol incluyen: quemaduras de sol, el edema de calor, calambres,
síncope por calor, agotamiento por calor y golpe de calor Contribuyen a una
morbilidad significativa y mortalidad ocasional en atletas, ancianos, niños y
discapacitados.
La incidencia de golpe de calor en algunas
áreas urbanas de los EEUU durante las estaciones cálidas, llega a 20 casos por
100.000 habitantes y originan 240 muertes por año. Entre los deportistas, “la
enfermedad por calor es la tercera causa de muerte.”
Aunque la quemadura solar no es considerada
una verdadera enfermedad por calor, es resultado directo de la exposición
excesiva a la luz solar, en tanto que enfermedad por calor se considera como
tal cuando existe aumento de la temperatura corporal.
¿Estamos conscientes de los riesgo de la exposición excesiva e incontrolada a los rayos del sol de nuestros hijos? ¿Qué recomiendan los especialistas?
Es una infección común, crónica e inocua de las capas mas superficiales de la piel. La causa el hongo llamado malassezia fufur, y se caracteriza por manchas en la piel originadas por descamación de la capa cornea infectada y descamada. (pitiriasis = descamación ),(versicolor = de color cambiante ).
¿En que consiste esta enfermedad? Esta enfermedad es causada por la Bartonella henselae, cuya forma mas común de presentación es la inflamación de los ganglios en las cercanías del arañazo del gato. Esta inflamación se puede hacer crónica, pudiendo durar varias semanas. La bacteria causante de esta enfermedad se encuentra en los nódulos linfáticos infectados, pero su lugar de origen inicial son las garras de los gatos, pudiéndose encontrar en la sangre y secreciones de estos animales, sin que ellos tengan signos de enfermedad.
Los hemangiomas o tumores de vasos sanguíneos (venosos) son comunes en los niños en los primeros meses de vida, pueden nacer con ellos o aparecer en los primeros días o meses. En general tienden a atrofiarse en forma progresiva en los dos primeros años, sin embargo existen algunos que por su gran tamaño pueden comprometer la función de órganos vitales, o muy importantes para el desarrollo adecuado del neonato y lactante.