Este tipo de administración de medicamentos se hace cada día mas popular en pediatría. En el caso de este articulo se usó, diamorfina por vía inhalatoria ( spray ) en niños de edades entre 3 a 16 años que consultaron en alguno de los 8 hospitales participantes del estudio, con alguna fractura de extremidades. El estudio dirigido por el Dr. J. Kendall del Hospital de Bristol, evaluó a 404 pacientes en este protocolo, 204 pacientes recibieron 1mg/Kg de diamorfina por vía nasal y 200 morfina por vía intramuscular, en dosis de 0.2mg/Kg.
Los resultados publicados recientemente en el British Medical Journal de febrero del 2001, indican que el dolor disminuyó mas rápido en el grupo que recibió el analgésico inhalado en comparación con la inyección intramuscular de morfina en todas las evaluaciones: a los 5, 10 y 15 minutos. La evaluación a los 30 minutos, fue equivalente en ambos métodos de aplicación del analgésico.
El 80% de los pacientes que recibieron el analgésico en inhalación y un 9% de los que lo recibieron en inyección, no demostraron molestias evidentes durante el tratamiento. Sin embargo el 50% de quienes recibieron morfina intramuscular gritaron o lloraron comparados con el 3% de los que recibieron la inhalación nasal. Un paciente en cada grupo vomitó. No hubo otras reacciones adversas de importancia.
El Dr. J Kendal, recomienda la diamorfina nasal en cualquier circunstancia en que se requiera usar morfina intramuscular, como en el caso de quemaduras, pinchazos o cuando se hace cambio de vendajes y curaciones de heridas. Actualmente ellos están evaluando el método en adultos en analgesia paliativa y postoperatoria.
Comentario: desde hace algunos años se está usando diversos medicamentos por vía intranasal ya sea por la inhalación de medicamentos aerosolizados (spray) o sencillamente en pequeñas cantidades diluidos en suero fisiológico. Así recientemente publicamos el caso del lorazepam o midazolam usado para las convulsiones, el que puede aplicarse en el hogar en niños epilépticos.
En este caso queda claro que los niños con heridas menores están cerca de verse beneficiados con este nuevo método y otros similares, que les disminuirán las molestias cuando acudan a los servicios de urgencia.
Un aporte del Dr. Mario Cerda.
Kendall J et Al, BMJ 2001;322:261-265.