Las molestias inespecíficas y el incomodidad en los lactantes es a menudo atribuido a reflujo gastroesofágico, (RGE) intolerancia a la proteína de leche de vaca u otras proteínas.
El Dr. David Hill y su grupo examinaron 19 niños con tales molestias ( 9niños y 10 niñas con una media de edad de 5.0 meses ) que tenían en diagnóstico de RGE y habían sido tratados previamente con fórmulas hidrolisadas y medicamentos antireflujo. A todos se les practico gastroscopía, y medición de la acidez en el esófago en forma continua por 24 horas, en busca de RGE. Se administró leche hipoalergénica por 3 meses y luego se volvió a la leche que mejor toleraban en forma previa para ver la recurrencia de los síntomas.
En la esófago-gastroscopía 9 niños tuvieron evidencia de esofagitis (inflamación del esófago), y 9 signos inflamatorios en el estómago y el duodeno. Sólo 2 niños presentaron exámenes de reflujo consistentes en alteraciones características de un reflujo anormal.
Los síntomas desaparecieron en todos los niños en 2 semanas desde el inicio de la leche hipoalergénica.
A continuación se les administró la leche que tomaban previamente 3 meses después de haber estado alimentándose con leche hipoalergénica, 12 de ellos se hicieron intolerantes nuevamente según la información de los padres, y 7 no recayeron con los síntomas anteriores y se les consideró tolerantes o curados.
Comentario: Cada día existe mas evidencia que la leche de vaca, causa mas problemas digestivos a los niños pequeños (menores de 8 meses) que se alimentan con ella. Ya sea por su abundancia en lactosa o su composición proteica. En este trabajo los autores demuestran claramente que los signos atribuidos al reflujo gastroesofágico, eran causados y se mejoraban al ser tratados como alergia a la proteína de la leche de vaca.
Según muchos autores la alimentación temprana con leche de vaca, potencia la aparición de la alergia a este alimento. Valga esto para reforzar que la mejor leche con la que puede alimentarse un ser humano con un intestino tan frágil e inmaduro, es la que la naturaleza le puso al alcance, la de su madre. Los mismos autores mencionados están de acuerdo que la introducción mas tardía de la leche de vaca en la dieta de los niños (8 meses o mas) no causaría este problema.
Bibliografia: Hill D, Heine R, Cameron D, Catto-Smith A, et Al. Role of food protein intolerance in infants with persistent distress attributed to reflux esophagitis J Pediatr, 2000; 136(5): 641-7 Departments of Allergy, Gastroenterology & Clinical Nutrition, and Anatomical Pathology, Royal Children’s Hospital, Melbourne, Australia.