Jue. Abr 3rd, 2025

100021TCEn resumen: muchos antibióticos usados durante el embarazo no originan malformaciones o defectos de nacimiento. Esta afirmación la hace la Dra Laurie Barclay que publica su estudio en el Archives o Pediatrics & Adolescent Medicine. Este estudio consistió en la revision de mas de 13.000 mujeres embarazadas que tuvieron ese problema y que fueron comparadas con 4.900 mujeres aleatoriamente seleccionadas con iguales características que las afectadas. El punto de interés fue el uso de antibióticos en cualquier momento del embarazo desde su inicio al parto.

Estos se usaron en un 29% de las madres que tuvieron defectos del nacimiento en sus niños y una cifra similar en los casos controles. Se pudo determinar que los antibióticos que se asociaron a defectos del nacimiento fueron las sulfamidas, (anencefalia, hipoplasia de corazón izquierdo, coaptación de la aorta, atresia de coanas y hernia diafragmática). Otro de los antibióticos que tuvieron asociación con malformaciones congénitas fue la nitrofurantoína y ellas fueron: anoftalmia y microftalmos (falta de ojos u ojos muy pequeños) hipoplasia de corazón izquierdo, defectos en la pared de las aurículas, paladar hendido. Los antibióticos eritromicinas se asociaron a 2 casos de malformación y las penicilinas, cefalosporinas y quinolonas con un caso.

Los antibióticos penicilinas eritromicinas, y cefalosporinas, aunque usadas comúnmente no tuvieron una muy baja relación con la aparición de malformaciones congénitas, por el otro lado las sulfamidas y nutrofurantoina se asociaron a mas frecuentes e importantes defectos del neonato, lo que indica que deberán estudiarse con mayor detalle.

La determinación de los defectos congénitos es problemático, dice la autora, un simple defecto puede tener múltiples causas y múltiples causas pueden parecer relacionadas a ellos. Este estudio no determina la seguridad de los medicamentos durante el embarazo, pero la falta de riesgo  relacionado a  varios tipos de antibióticos usados con el embarazo se refuerza. Por otra parte la importante relación con los antibióticos sulfamidas y nitrofurantoína no puede ignorarse y estos medicamentos debieran estar proscritos durante el embarazo, toda vez que existen otros con los cuales se pueden reemplazar.

Por ultimo, como recomendación general, la abstención total de tratamientos medicamentosos durante el embarazo pareciera ser el ideal a cumplir. Desgraciadamente no siempre se puede lograr y en estos casos se deberá elegir entre los menos peligrosos.

Arch Pediatr Adolesc Med. 2009;163:978-985.