Transporte de emergencia


Este tipo de transporte debe ser capaz de solucionar en el sitio una enfermedad grave. Para ello, no sólo debe tener todos los instrumentos y medicamentos apropiados, sino el personal entrenado.

Esto les permite solucionar una emergencia real y mantener vivo y en buenas condiciones al paciente, mientras lo traslada a un servicio capacitado para continuar con el tratamiento.

Emergencias reales: Son aquellas que ponen en peligro la vida del niño, que deben ser solucionadas a corto plazo, por personal entrenado en forma especial. Estas son: crisis convulsivas prolongadas, ahogamientos y sofocaciones, shock por hemorragia, obstrucción de la vía aérea por infecciones (laringitis obstructivas), traumatismos graves, intoxicaciones, etc.

Este tipo de emergencia puede depender en forma importante en su mejoría de uno de estos sistemas de transporte especializado. Existen otras enfermedades que no necesitan de estos sistemas y las cuales si utilizan los sistemas de emergencia móvil, pueden interferir con el salvamento de otras más graves.

Estos deberán consultar a un servicio de urgencias infantiles siendo llevados en automóviles sin urgencia inmediata: dolores, fiebres de inicio reciente con el niño en buenas condiciones generales, heridas pequeñas que no sangran o se pueden comprimir facilmente, etc. En toda consulta de emergencia es útil llevar todos los antecedentes de los que se dispone en relación a la enfermedad de su hijo. Para ello la persona que lo cuida es la más facultada para aportar los datos de la enfermedad.

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