Traumatismos de los ojos


ojosEn general los traumatismos oculares son difíciles de evaluar en gravedad por un lego. Es por eso que independientemente de su aspecto, sangramiento o dolor que refiera el niño, es conveniente que a la brevedad sea examinado por un médico especialista.

¿Qué hacer entretanto ?

Recomendamos asear en forma externa las heridas vecinas al ojo, irrigar el ojo con agua tibia si se sospecha la presencia de cuerpos extraños como tierra o arena, cubrir el ojo con un paño limpio y trasladar al niño al servicio de urgencias. No use sustancias especiales como desinfectantes u otros en el aseo del ojo. Si existen heridas en la vecindad, que sangran, comprímalas con una tela limpia mientras traslada al niño. Si el niño refiere dolor, administre un analgésico habitual, según dosis indicada por su médico.

Prevención: La mayoría de los traumas oculares se producen durante juegos no organizados o agresiones, fuera del hogar y sin supervisión de adultos. Se recomienda mantener fuera del alcance de los niños los elementos peligrosos como fuegos artificiales, armas de aire comprimido, objetos cortantes, determinados juguetes, químicos de uso doméstico, etc. Recordar el uso de protectores oculares ante peligro de proyección de partículas metálicas (trabajos de esmerilado y soldaduras) y mantener a los niños a una distancia prudente, ya que es frecuente que éstos resulten heridos al observar trabajar a un adulto. Otra fuente importante de trauma ocular son los accidentes automovilísticos. El uso de asientos especiales para niños pequeños, cinturones de seguridad, parabrisas inastillables, bolsas de aire y otros elementos de seguridad han ayudado a reducir la incidencia de estas heridas. Todas estas medidas tienen un rol importante en disminuir el número de traumatismos oculares infantiles, sin embargo, muchos de ellos suceden en circunstancias poco evitables y por lo tanto la educación de la población en normas básicas de seguridad y la supervisión por adultos es fundamental.

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