Convulsiones Febriles


Son convulsiones generalizadas indistinguibles de las convulsiones clásicas, con pérdida del conocimiento y estado de sueño y decaimiento posterior.

Sin embargo la principal característica es que son autolimitadas, es decir no duran más de 10 minutos, y habitualmente menos. La otra es que se presentan sólo en presencia de fiebre alta de cualquier origen y generalmente durante el ascenso de ella.

Las enfermedades que causan fiebre alta como la influenza, amigdalitis, neumonia o exantema súbito, son las que más frecuentemente las provocan. La mayoría de las veces no se alcanza a bajar la fiebre antes de que ella se produzca y lo mejor es dedicarse a evitar que el niño se caiga, se golpee con objetos cercanos y que no se ahogue con los vómitos que pueda presentar, colocándolo de lado.

Si su hijo presenta convulsiones con fiebre alta, debe ser visto de inmediato por un médico para determinar que no se trata de otro tipo de enfermedad. (Meningitis por ejemplo) y mientras no se descarte este tipo de enfermedad Ud. debe considerar que la convulsisión febril puede ser causda por una enfermedad grave.

Las convulsiones típicamente febriles no se tratan, en general, a menos que tengan la tendencia a repetirse con frecuencia o existan otros factores agravantes en el niño. En la primera crisis de convulsión febril el niño deberá ser hospitalizado y estudiado con electroencefalograma y otros exámenes especializados. Con posterioridad los padres deben saber como manejar las elevaciones de temperatura y las convulsiones febriles.

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