Las tareas y trabajos en la casa


El enseñar una conducta responsable ante las tareas y las responsabilidades en los trabajos caseros es una oportunidad única para que el niño aprenda a ser responsable y aprenda a distribuir el tiempo a su disposición.

Desde estas sencillas normas el niño puede desarrollar su responsabilidad y crea un adulto capaz y dedicado a su trabajo.

Para ello los padres deben confiar en los niños y proveer las oportunidades y condiciones para que el niño pueda realizar sus labores.

La tentación de los padres frente a un niño afligido por una tarea difícil, debe compensarse con la conducta de hacer pensar al niño en la solución en forma racional o con el apoyo de algún libro disponible.

Desde pequeño léale a su hijo, primero cuentos y luego temas entretenidos como aventuras o tópicos de la vida de los animales. Apenas el niño se inicie en la lectura, dele a leer temas muy sencillos y estimulantes para él, que Ud. comentará y recordará más adelante, demostrándole interés en sus lecturas. Si leyeron algo de animales continúe con el tema , llevándolo al zoológico. Si el tema fué la historia, llévelos al museo correspondiente, etc. Los niños aprenden de los ejemplos más que de los consejos, acostúmbrese a leer diariamente las noticias y comentarlas con sus hijos, aprovechando de dar su opinión y escuchando la suya.

Demuéstrese interesado por el rendimiento del niño, pregúntele apenas llega a la casa, como ha sido su día. Consuélelo si ha tenido fracasos o problemas y felicítelo si ha tenido logros.

Asista a las reuniones de la escuela y apoye las determinaciones de los profesores. Si está en desacuerdo con alguna medida adoptada por ellos, convérselo directamente en la escuela.

Nunca desprestigie ni comente desfavorablemente estas medidas. Insista que la responsabilidad del estudio es del niño y que Ud. lo respaldará y apoyará, pero no hará sus trabajos en la casa ni excusará sus faltas.

Créale si le dice que hizo sus tareas y no le pregunte con frecuencia por ellas.

En cuanto a las labores domésticas, pídales por favor, y agradézcales cada vez que cumplan con ellas.

Es mejor asignar las labores con antelación y no pedir que las hagan cada vez.

Si cumple con las obligaciones, coméntelo en la casa y hágalo notar cada vez que pueda.

Sin haberlo prometido, dígale que harán juntos algo que le gusta por haber cumplido con sus deberes.

Si el niño, pese al apoyo en la casa, no tiene un rendimiento adecuado, converse con sus profesores la posibilidad que el niño tenga problemas de aprendizaje y pídales un informe evaluativo para presentar a su médico. Puede que el niño necesite apoyo especializado.

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