Control de esfinteres del niño


Toilet Training (55-365) (Explored) by obsessive compulsive photographer

No existe una edad definida para el aprendizaje de control de esfínteres en un niño. La pauta de referencia puede ayudar para facilitar este aprendizaje. En todo caso siga la pauta sin empecinarse, cada cosa en el desarrollo de un niño llega a su tiempo, y el hecho de insistir o forzar o presionarlo puede tener resultados adversos. Tenga en cuenta que en el varón, este aprendizaje puede costar un poco mas.

COMO USAR EL BAÑO: PRINCIPIOS BASICOS
Definición: Su hijo ha aprendido a usar el baño cuando, sin ningún recordatorio, va a la bacinica, se desviste, orina o defeca y se sube el pantalón. Algunos niños aprenderán a controlar primero la vejiga; otros empezarán con el control intestinal. Es posible realizar simultáneamente el adiestramiento para ambos tipos de control.
El control de la vejiga durante la noche normalmente se presenta varios años después que el control durante el día. El método de enseñanza gradual sobre cómo usar el baño descrito aquí generalmente puede llevarse a cabo en un período de 2 semanas a 2 meses. Señales de que su hijo está listo para aprender a usar el baño: No empiece el adiestramiento hasta que esté claro que su hijo está listo. Esto no sucede espontáneamente; requiere conceptos y habilidades que usted puede empezar a enseñar a su hijo desde los 12 meses de edad. Casi todos los niños pueden estar listos para aprender a usar el baño a los 24 meses; muchos están listos a los 18 meses. Para cuando su hijo tenga 3 años, probablemente habrá aprendido a controlar sus esfínteres.
Las siguientes señales indican que su hijo está listo para aprender:
  1. Entiende lo que quiere decir “pipí”, “caquita”, “seco”, “mojado”, “limpio”, “sucio” y “bacinica”. (Enséñele estas palabras.)
  2. Entiende para qué sirve la bacinica. (Enséñele esto haciendo que el niño observe a sus padres, sus hermanos mayores y otros niños que tengan más o menos su edad mientras usan el baño correctamente).
  3. Prefiere los pañales limpios y secos. (Cámbielo frecuentemente para fomentar esta preferencia.)
  4. Le gusta que lo cambien. (Tan pronto empiece a caminar, enséñele a que acuda a usted inmediatamente cuando está mojado o sucio. Elógiele esta conducta.)
  5. Entiende la relación entre los pantalones secos y el uso de la bacinica.
  6. Puede reconocer la sensación de una vejiga llena y la necesidad de defecar; es decir, camina de un lado a otro, da saltitos, se pone las manos sobre los genitales, tira de sus pantalones, se sienta en cuclillas o se lo dice a usted. (Ayude al niño a entender estas señales: “Tu cuerpo quiere hacer pipí o caquita. Necesita que lo ayudes”. Enséñele a que acuda a usted en estos casos.)
  7. Puede posponer brevemente el acto de orinar o de defecar. Puede ser que se aleje un rato y vuelva mojado o sucio, o puede que despierte seco después de las siestas.
Método para enseñarle a su hijo a usar el baño
La forma de enseñar a su hijo de usar el baño consiste en proporcionarle estímulo y elogio, ser paciente y hacer que el proceso resulte divertido. Evite cualquier presión o castigo. Su hijo debe sentir que él controla el proceso.
  • Compre lo que necesitará: – Silla con bacinica (del tipo al nivel del piso). Si los pies alcanzan el piso cuando está sentado sobre la bacinica, su hijo puede hacer fuerza para empujar y tiene un sentido de seguridad. También puede sentarse y levantarse cada vez que desee hacerlo. – Sus golosinas favoritas (tales como rebanadas de frutas, galletas saladas y galletas dulces) para ser usadas como recompensas. – Calcomanías o estrellas engomadas como premios. 
  • Haga que la silla de la bacinica sea una de las posesiones favoritas de su hijo. Varias semanas antes de empezar a enseñarle a usar el baño, llévelo a comprar una silla con bacinica. Aclárele que ésta será su silla especial. El niño puede ayudarle a poner su nombre en la silla ya decorarla o pintarla. Luego, haga que se siente en ella vestido hasta que se sienta cómodo utilizándola como asiento mientras ve TV, come algún bocadillo, se entretiene con algún juego o mira algún libro. Manténgala en un cuarto donde su hijo juega a menudo. Sólo después que el niño tenga claramente una preferencia por la silla con la bacinica (al menos 1 semana), empiece a enseñarle a usar el baño. 
  • Estimule los períodos de práctica con la bacinica. Haga un ensayo de práctica cada vez que su hijo le da una señal que parezca prometedora, tal como ciertos sonidos o expresiones faciales, gruñidos, ponerse las manos sobre los genitales, tirar de sus pantalones, caminar de un lado a otro, sentarse en cuclillas, o expulsar gas. Otras buenas ocasiones son después de las siestas ó 20 minutos después de las comidas. Dígale, en forma alentadora: “La caquita (o el pipí) quiere salir. Vamos a usar la bacinica”. Trate de que vaya hasta la bacinica y se siente allí sin pañales o pantalones. Luego, puede decirle: “Trata de hacer pipí en la bacinica”. Si su hijo no quiere colaborar, alíentelo a que se siente sobre la bacinica haciendo algo divertido; por ejemplo, usted puede leerle un cuento. Si su hijo quiere levantarse después de un minuto que usted le está alentando, deje que se levante. Nunca le obligue a sentarse allí, ni lo fuerce físicamente a estar sentado ni lo sujete con correas. Aunque su hijo parezca disfrutar estando sentado allí, termine cada sesión después de 5 minutos a menos que esté logrando algún resultado.
  • Elogie o recompense a su hijo por su cooperación o cualquier éxito, diciéndole por ejemplo: “Estás sentado sobre la bacinica exactamente igual que mamá”, o “Estás tratando verdaderamente con ganas de hacer pipí en la bacinica”. Si su hijo orina en la bacinica, puede recompensarle con alguna golosina o calcomanía, así como con elogios y abrazos. Aunque para algunos niños el haberlo logrado es suficiente, otros necesitan algún premio para seguir progresando. Las grandes recompensas (como ir a tomar un helado) resérvelas para cuando su hijo vaya hasta la bacinica y la utilice por su cuenta o cuando pida ir allí con usted y la use con éxito. Después que su hijo haya utilizado la bacinica por sí solo dos o más veces, puede suspender las sesiones de práctica. Durante la siguiente semana, siga elogiando al niño frecuentemente por estar seco y usar la bacinica. (Nota: Las sesiones de práctica y recordatorios no deberían ser necesarios por más de 2 meses.) 
  • Cambie a su hijo después de los accidentes, tan pronto como sea posible, pero muéstrese comprensiva/o. Dígale algo como “Querías hacer pipí en la bacinica, pero te hiciste pipí encima. Sé que te molesta. A ti te gusta estar seco, ya mejorarás”. Si siente necesidad de criticar, limite la crítica a una leve desaprobación verbal y úsela en raras ocasiones (por ejemplo, “Los niños grandes no hacen pipí en los pantalones”, o mencione el nombre de otro niño a quien su hijo estima y que ya usa el baño); luego, cambie a su hijo poniéndole un pañal seco o calzones de entrenamiento en una forma tan placentera, sin enojarse. Evite el castigo físico, los gritos o regaños. La presión o la fuerza pueden hacer que un niño de 2 años deje de cooperar. No mantenga a su hijo con la ropa mojada o sucia como castigo. 
  • Introduzca los calzones de entrenamiento después que su hijo empiece a usar la bacinica. Cambie de pañales a calzones de entrenamiento después que su hijo empieza a sentarse en la silla con bacinica, y haga allí aproximadamente la mitad de sus micciones y defecaciones. Su hijo definitivamente está listo para usar calzones de entrenamiento si acude a usted para que le ayude a quitarse el pañal de modo que pueda usar la bacinica. Lleve a su hijo con usted a la tienda a comprar esta prenda interior y conviértala en una recompensa por su éxito. Compre calzones flojos que su hijo pueda quitarse y ponerse fácilmente sin ayuda. Una vez que empiece a usar calzones de entrenamiento, use pañales solamente para las siestas y durante la noche.


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