Otitis externa u oído de piscinas


La otitis externa es la infección de los tejidos que recubren el canal auditivo externo.

En condiciones normales el canal auditivo se mantiene seco.

Cuando queda húmedo, permite el desarrollo de bacterias que atacan los tejidos superficiales desarrollando una infección.

Si el proceso continúa avanzando puede comprometer los tejidos más profundos y desarrollar una celulitis o infección profunda.

Los síntomas de esta infección son sensación de oído tapado, dolor, en el conducto, picazón, secreción clara al inicio y turbia y de mal olor después. Al examinar se provoca dolor al mover el pabellón de la oreja.

Habitualmente no se produce fiebre, pero en los casos muy intensos y no tratados puede existir, además de inflamación de la piel y los tejidos que rodean el pabellón auricular.

¿Qué hacer ?

Use gotas óticas con antibióticos y antiinflamatorios, recetadas por su médico, (2 gotas cada 8 horas por 4 a 5 días o hasta que los síntomas hayan desaparecido). Entíbielas previamente con la mano o con el chorro de agua caliente de la llave.

Coloque al niño de lado para permitir que la gota entre al conducto, luego, déjelo en esa posición por algunos minutos.

Cambie de lado y repita el procedimiento. Para el dolor administre paracetamol o ibuprofeno en dosis habituales, según lo indique el médico.

Si el dolor es muy intenso y se acompaña de fiebre e hinchazón de la cara alrededor de la oreja, avise a su médico porque el niño necesitará además antibióticos por vía oral.

Para evitar que esta infección se repita, instruya a su hijo para que se seque muy bien los oídos después de bañarse en la piscina, o si le entra agua en la ducha. Esto lo puede hacer con pequeño algodón (no cotonito o similares que pueden dañar el tímpano) que se introduce levemente en el conducto para absorber el agua.

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