Archivos de la categoría Enfermedades de la nariz y oídos

Congestión de oídos

Es la sensación de sordera y ruidos que se presentan durante los resfríos, estados gripales y reacciones alérgicas intensas, producto de la obstrucción de la trompa de Eustaquio.

Este conducto une al oído medio y la garganta y permite la entrada y salida de aire al oído, esencial para su buen funcionamiento. Esto equilibra las presiones a ambos lados del tímpano y permite que pueda vibrar adecuadamente. Ocasionalmente existen punzadas de oído y durante los vuelos en avión, especialmente al subir y bajar se pueden producir dolores intensos.

Es un síntoma de los estados gripales y alergias respiratorias que no son graves y en general no debieran tratarse separados de la enfermedad causal.

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Congestión de los senos paranasales (sinusitis)

Los senos paranasales rodean la vía aérea nasal, calientan el aire que va hacia los pulmones, producen secreciones que limpian la nariz y sobre todo sirven de caja de resonancia de la voz.

Ocasionalmente la mucosa que recubre estas cavidades se inflama y congestiona como en los resfríos y alergias como la fiebre de heno.

En estos casos se siente una opresión en la zona de la congestión, frente, nariz o pómulos, que sigifica que existe inflamación de los senos y puede haber líquido retenido en su interior.

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Secreciones de los oídos

La secreción más frecuente es la de cerúmen. Es de color café claro y generalmente se presenta durante la noche, siendo apreciada por la madre al despertar el niño.

Se produce por la licuefacción del cerúmen acumulado en el oído por el calor que produce el acostarse del lado del oído con secreción. Cuando el cerúmen se solidifica y tapa totalmente el conducto auditivo produce sordera de ese oído.

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Otitis media, otitis bacteriana

Es la infección de la cavidad que queda detrás del timpano y que normalmente contiene aire y la cadena de huesecillos que permiten la audición.

Si el niño se resfría, la inflamación de la garganta tapará el conducto de Eustaquio que saca la secreción y permite la entrada de aire a este espacio. Al quedar cerrada esta cavidad, el mucus que contiene se infecta y se produce pus a presión que provoca fiebre y dolor de oídos.

Según lo anterior, la otitis es una infección secundaria a un estado gripal o faringitis y en promedio se produce después de 7 a 10 días de iniciada la infección viral.

Habitualmente produce un intenso dolor y en los niños pequeños se manifiesta por un llanto intenso e irritabilidad, que se calma con analgésicos comunes. Habitualmente también se acompaña de fiebre.

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Otitis externa u oído de piscinas

La otitis externa es la infección de los tejidos que recubren el canal auditivo externo.

En condiciones normales el canal auditivo se mantiene seco.

Cuando queda húmedo, permite el desarrollo de bacterias que atacan los tejidos superficiales desarrollando una infección.

Si el proceso continúa avanzando puede comprometer los tejidos más profundos y desarrollar una celulitis o infección profunda.

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Picazón del oído

Si existe picazón en el oído como síntoma principal, probablemente se deberá a la acumulación de alguna sustancia habitual dentro del conducto.

La presencia de jabón o champú reseco pueden producirla, por ejemplo.

En estos casos se recomienda lavar el cuidadosamente el oído con agua tibia o mezclada con agua oxigenada y secar posteriormente con un algodón suave, sin introducir objetos extraños en él.

Dolor de oídos

En los niños pequeños se traduce en llanto incesante y agudo sin otras manifestaciones.

Si el niño ha estado resfriado durante los últimos 10 o 15 días Ud. debe sospechar de que se trata de un dolor de oídos.

Los niños mayorcitos pueden indicar donde les duele o llevar su mano hacia el oído doloroso. La causa más frecuente de este tipo de dolor es la infección bacteriana del oído medio (otitis bacteriana).

Los dolores pasajeros de oídos pueden deberse a congestión (por resfrío o alergia) de las estructuras del oído y las variaciones de presión en su interior. Otra causa de dolor de oídos es el llamado “oído de piscina”. En estos casos existe una acumulación de agua dentro del conducto auditivo que facilita el desarrollo de gérmenes y la invasión de la piel del conducto produciendo una Otitis externa. En este caso el dolor aumenta al mover el pabellón auricular y a veces es tan intensa la otitis que puede inflamar la región del pabellón y por delante del oído.

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Hemorragia nasal (Epitaxis)

Es un problema frecuente en la niñez. Se presenta en períodos de calor (primavera o verano) y se da con mayor frecuencia en ciertas circunstancias como rinitis alérgicas, estados virales o enfermedaes infecciosas como la influenza. Es frecuente, además, que en estas circunstancias el niño tienda a rascarse la nariz produciendo heridas en la mucosa nasal que sangran.  Además producto de estos rasquidos es frecuente que la mucosa se infecte, aumente su fragilidad y aparezcan costras que al desprenderse, producto de nuevos contactos de los dedos, se produczcan sangrados.

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Traumatismos nasales

Nose Picker by dconklinLos accidentes y golpes en la cara producen con frecuencia moretones y hemorragias de nariz. En la mayoría de los casos no se presentan fracturas, pero, si éstas se presentan es difícil de comprobarlas en los primeros momentos.

Lo mejor es esperar 5 días hasta que la inflamación haya desaparecido. Entonces, si la nariz parece desviada es probable que el paciente deba ser derivado a consultar a un cirujano de oídos, nariz y garganta.

En caso de fracturas leves de la nariz, es mejor dar tratamiento algunos días después. Las fracturas graves de la nariz con compromiso de otros huesos de la cara, a menudo son corregidas el mismo día en la sala de operaciones.

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Cuerpos extraños en el oído.

Los niños estudian frecuentemente su cuerpo y parte de este estudio consiste en introducir objetos en sus orificios naturales. Los objetos que se introducen en la nariz y oídos, son aquellos que el niño tiene a su alcance, como: bolitas, semillas, pedazos de goma o lápiz, papel, etc.

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