La vacuna conjugada antineumococo no evita las otitis en un porcentaje importante, ¿Para qué sirve, entonces?


Hasta un 50% de la otitis media aguda son causadas por neumococos (Streptococcus Pneumoniae), por lo que podríamos pensar que las vacunas para esos gérmenes, debieran causar un impacto importante en la disminución de esta enfermedad. Un grupo médico en Finlandia (NJM 2001;344: 403-9) no ha demostrado una clara disminución en este tipo de complicaciones.
Este estudio involucró a 1662 niños distribuidos al azar para recibir la vacuna conjugada de neumococo en un grupo y otro grupo, el de control, recibió la vacuna de la hepatitis B, según las indicaciones sugeridas por los creadores de la vacuna: a los 2,4,6 y 12 meses de edad, junto a sus vacunas habituales. Luego ambos grupos fueron seguidos hasta los 24 meses detectándose 1.251 episodios de otitis aguda en el grupo vacunado con neumococo y 1.345 en el grupo control. Es decir un rango de 1.16 episodios de otitis media por año en el grupo vacunado para neumococo y 1.24 para el grupo control. Una eficacia del 6% de la vacuna para prevenir la ocurrencia de otitis media (otro grupo en los EEUU encontró una eficacia de 7%), lo que parece bastante baja.

Si se estudia las bacterias causantes de las otitis media, en el grupo control, las causadas por neumococo, fueron 414 episodios y en el grupo vacunado de 271 episodios (lo que significa una reducción del 34%). Ahora bien, si se estudia los serotipos (cepas) de neumococo y se las compara con las de la vacuna, los neumococos causantes con los serotipos (cepas) de la vacuna disminuyeron en 57% como causantes de las otitis en el grupo vacunado en comparación con el grupo control. Las otitis agudas recurrentes disminuyeron en un 9%.

Los investigadores calculan que la vacuna puede prevenir 1.2 millones de otitis media aguda al año en los EEUU.

Comentario: el estudio anterior pareciera ser decepcionante y las conclusiones podrían, a más de alguno, hacer pensar que la vacuna es poco útil o al menos sin relación costo/beneficio. El hecho es que esto es cierto si se juzga la utilidad de la vacuna en relación a la prevención de la otitis media. Sin embargo falta el juicio clínico más importante y razón principal de la creación de estas vacunas, las enfermedades generales o invasoras causadas por el neumococo, es decir bronconeumonías y meningitis. Aunque esto pareciera ser antojadizo de porqué un tipo de enfermedad y no otra. Sin embargo existe una gran diferencia entre una otitis y una enfermedad invasora como la bronconeumonía o la meningitis. Esta es que, en el caso de la otitis, la bacteria casi no es expuesta a las defensas circulantes originadas por la vacuna, lo que si ocurre en el caso de bronconeumonía y meningitis. La otitis aguda es producida por acumulación de secreciones en el oído medio, producto de la obstrucción de la trompa de Eustaquio. En la bronconeumonía, por otra parte la bacteria debe ingresar al torrente sanguíneo en donde los anticuerpos cumplen plenamente con su función, como también en el tejido pulmonar en donde existe un estrecho contacto con la sangre. Por las razones anteriores, debiéramos esperar que las otitis fueran poco afectadas por la vacunación antineumocócica y si las infecciones invasoras y graves causadas por este germen. Falta la comprobación de este último hecho, el que esperamos ansiosos.

ARCHIVIST. Pneumococcal conjugate vaccine and otitis media. Arch Dis Child 2001;85(1):28
 
 

 

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