La eliminación de las sustancias que estimulan el asma en el hogar puede disminuir las crisis en niños de menores recursos.


Las estrategias que evitan o tienden a eliminar las sustancias que estimulan las reacciones alérgicas son difíciles de realizar en ambientes socioeconómicos bajos, pero podrían producir resultados en disminuir las enfermedades alérgicas, incluida el ama.

El Dr. Thomas Platts-Mills de la Universidad de Virginia efectuó una investigación al respecto.

En ella separó al azar tres grupos.
  1. En el grupo que evitaba los alergenos se les entrego colchones impermeables, así como almohadas y cobertores con componentes que no producían alergia. Sus padres fueron instruidos para lavar las sabanas y ropa una vez a la semana en agua caliente, para erradicar los ácaros o insectos microscópicos productores de alergia, además de otras medidas para evitar el crecimiento de estos y otros insectos.
  2. Los niños del grupo placebo, recibieron colchones, almohadas y cobertores recubiertos con tejidos permeables y sus padres debieron lavar sus sabanas y ropas en agua fría.
  3. Los pacientes del grupo control recibieron sus medicamentos de rutina y ninguna instrucción u otra medida para evitar la contaminación de alergenos.

Durante las visitas se comprobó los cobertores, y se les reemplazó según necesidad así como se reforzaron las medidas de descontaminación de alergenos.

En los niños con alergia a los ácaros hubo una disminución en el nivel de alergenos en sus casas, que se asoció a una disminución de las visitas a las consultas por crisis de asma bronquial.

Los hallazgos sugieren que las estrategias de control de alergenos en los hogares, especialmente en aquellos niños con alergia a ácaros del polvo puede ser una medida efectiva en los hogares de menores recursos, pese a las dificultades para implementar estas medidas.

Estas medidas podrían disminuir los tratamientos medicamentosos en estos niños, y un menor costo para sobrellevar su enfermedad por parte de la familia y los propios pacientes.

J Allergy Clin Immunol 2001;108:685-687,732-737

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