Cigarrillo y depresión Juvenil


Los jóvenes de ambos sexos que fuman no lo hacen porque sufran depresión, ….. pero si lo hacen, pueden presentarla.
Un estudio realizado por la División de Medicina del Adolescente de la Universidad de Cincinnati, estudió la relación entre el hábito de fumar y la depresión en los jóvenes.

Clásicamente se pensaba que los jóvenes que fumaban lo hacían motivados por rasgos depresivos de su personalidad. En este estudio la Dra. Goodman y colaboradores descubren que es el tabaco el que es capaz de inducir o descubrir rasgos depresivos en ellos. Los antecedentes con que se cuenta es que un 28 a 36% de los adolescentes son fumadores habituales y que tanto en adultos como en adolescentes, el hábito de fumar se relaciona estrechamente con la presencia de síntomas depresivos importantes.
En un seguimiento de un año de 8704 adolescentes que no presentaban síntomas de depresión se les aplicó escores para determinar el efecto del cigarrillo en el desarrollo de sintomatología depresiva grave. El estado de fumador o no fumador que podía variar durante el estudio fue la única variable en estos análisis. En una segunda muestra 6947 adolescentes que nunca habían fumado cigarrillos en los últimos 30 días previos al estudio fueron estudiados en relación a la aparición de síntomas depresivos graves después del inicio de uso de cigarrillos en forma moderada a intensa durante 1 año de seguimiento. La signología depresiva grave según los escores previamente determinados fueron los predictores analizados en este último grupo.
Se analizó los síntomas de depresión grave entre los que no presentaban depresión previa después de 1 año de seguimiento fumaran o no fumaran o lo hicieran en forma intermitente. Entre los no fumadores habituales, que iniciaron el hábito de fumar al menos un paquete de cigarrillos a la semana en un seguimiento de 1 año, se les aplicó exámenes en busca de síntomas depresivos graves.
Entre los jóvenes no depresivos el seguimiento determinó que el fumar era la variable que mas predecía la aparición de síntomas depresivos graves. En aquellos adolescentes que no fumaban previamente los síntomas depresivos aumentaban la incidencia de fumar, sin que los síntomas depresivos fueran predictivos de predisponer al hábito de fumar. En este caso la experiencia previa del uso del tabaco era el factor predictor mas determinante de adquirir el hábito.
Los autores concluyen que al contrario de la idea común, la depresión no es un condicionante importante de adquirir el hábito de fumar. Por otra parte, el uso habitual de cigarrillos es un determinante poderosos de desarrollar síntomas depresivos graves.

Comentario: Cada nuevo día descubrimos que las conductas del ser humano son explicables por las variaciones químicas en las células cerebrales, derivadas de funciones internas del organismo o llegadas desde el exterior. La nicotina y otros productos que se absorben al fumar cigarrillos pueden lógicamente ser los causantes de síntomas que revelen un desorden de las células cerebrales. Por otra parte se sabe que los antidepresivos son usados para dejar el hábito de fumar, por lo que lo anterior recibe un apoyo con estas experiencias. Sin embargo falta aún camino para trazar una línea clara de causa a efecto que explique estas asociaciones del fumar y la depresión. ¡Entretanto lo mejor es abstenerse de hacerlo !

Bibliografía : Goodman E, Capitman J, Depressive Symptoms and Cigarette Smoking Among Teens. Pediatrics 2000;106:748-55 Division of Adolescent Medicine, University of Cincinnati College of Medicine.

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