Accidentes Agrícolas


Recomendaciones de la Academia Norteamericana de Pediatría para la prevención y control de los accidentes y daños ocurridos en la labores agrícolas, en niños y adolescentes.
Aunque el número anual de muertes de niños y adolescentes en las granjas agrícolas ha disminuido desde la publicación del documento: “Accidentes rurales”  en 1988 por la Academia Estadounidense de Pediatría, los accidentes no fatales en este ambiente, han aumentado.

Aproximadamente 100 muertes accidentales  ocurren cada año en el ambiente de los trabajos agrícolas en los EEUU y adicionalmente 22.000 niños o adolescentes son heridos en ellos. Hay relativamente pocos niños y adolescentes empleados en las granjas, en comparación con otras industrias, aun así la proporción de accidentes fatales en la agricultura es mayor que en ningún otro tipo de actividad en que trabajen adolescentes. La alta mortalidad y el frecuente daño que se asocia a estos con los accidentes agrícolas requiere que su disminución y control requiera estrategias en permanente revisión.

1. Los padres que viven o visitan granjas o trabajan en ellas deben ser advertidos de los peligros que involucran dichos trabajos.
Debe separarse el área de trabajo de las de juego de niños menores, con rejas.
Proveer a las familias que trabajan en labores agrícolas temporales, de cuidados para sus hijos, especialmente en las épocas de recolección y cosecha.
Asegurarse que existan los dispositivos de seguridad en las máquinas y tractores y que ellos sean usados continuamente.
Limitar el acceso de los niños del contacto con animales grandes.
Almacenar adecuadamente las sustancias químicas usadas en el campo.
Proveer a los niños que trabajan en labores agrícolas de dispositivos para proteger los oídos y capacitarlos para su uso adecuado.

2. Los padres deben ser educados acerca del crecimiento y desarrollo normal en la adolescencia y deben ser impulsados a reconocer la preparación física y emocional de sus hijos para el trabajo del campo. Especialmente en relación al tamaño de sus hijos y la conveniencia de trabajar con herramientas y maquinarias diseñadas para adultos.

3. Para cualquier máquina de trabajo, la supervisión paterna, educación en las tareas específicas y las experiencias con buen y mal tiempo deben ser recomendadas.

4. Deberá enseñarse la preparación de los niños y adolescentes en actividades agrícolas y sus normas de salud en estas condiciones. Los programas de prevención de daños en estas circunstancias deberán formar el núcleo de tales enseñanzas.

5. Los servicios médicos de emergencia deben mejorarse para proveer el mayor tipo de cuidado posible a estos niños adolescentes, en caso de accidentes, así como su traslado a instituciones que les provean de tratamiento especializado, según sea el caso.

6. Se deberá mantener un registro nacional de accidentes y daños físicos ocurridos en las actividades agrícolas en estos niños. Estos datos deben ser analizados y utilizados para la confección de normas de prevención así como para identificar focos de accidentes y daños graves a estos adolescentes.

7. Deberá promoverse los estándares de seguridad necesarios en cada actividad, ya sea en forma voluntaria o por ley:
* Equipamiento de seguridad en todos los equipos y maquinarias agrícolas. Todos los tractores deben ser equipados con cinturones de seguridad, y los adolescentes menores de 18 años deben ser impedidos de manejarlos, sino están equipados con ellos.
* Los niños de menos de 16 años no debieran operar ningún vehículo agrícola, incluyendo los de todo terreno. Los mayores (16 a 18) deberán tener licencias para estos vehículos que incluyan cursos de preparación en su uso. Tales curso deberán ser desarrollados, controlados y mejorados periódicamente.
* Los niños y adolescentes deben ser de conducir en áreas donde estas maquinarias no están aprobadas, incluyendo las motocicletas todo terreno, camiones y camionetas.
* Deberán crearse normas para proteger a los niños de los peligros de las máquinas que trabajan en terrenos y ambientes cercanos a ellos.
* Las leyes laborales para los niños que trabajan en el campo deberán ser enmendadas para aplicar uniforme protección a los niños en los ambientes de trabajo agrícola y en relación al riesgo del uso de las maquinarias.

8. Los fabricantes de equipo agrícola y de químicos de uso en el campo deben ser incentivados para aplicar las tecnologías existentes e invertir en la investigación de nuevas  tecnologías que disminuyan el riesgo de accidentes, daños e intoxicaciones a toda persona que trabaje en el campo, pero especialmente a los niños.

Biografía:
PediatricsVolume 108(4); October 2001;pp 1016-1019. Prevention of Agricultural Injuries Among Children and AdolescentsBull, Marilyn J. AMERICAN ACADEMY OF PEDIATRICS, Committee on Injury and Poison Prevention and Committee on Community Health Services

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